Editorial 9

Porque creemos que la cultura es el lugar donde debemos buscar la unidad perdida, La Pascasia, que siempre ha procurado un espacio a la escucha, desde hace un par de meses recibe en su auditorio diferentes voces de nuestra trama política para que compartan su discurso, su visión de país y su proyecto de gobierno.

Los primeros en visitarnos fueron representantes de las FARC-EP en el marco del Festival Internacional de Poesía. Tres soldados que durante sus años de combate realizaban también ejercicios de música, pintura y poesía al servicio de su causa, contaron, desde sus respectivas disciplinas, la versión que promulga su movimiento del conflicto armado. Aunque la exposición fue ingenua y reveló una visión simplista y sesgada donde solo el poeta logró decirnos algo porque tenía en su palabra más imágenes y música que la pintora y el cantante (y no lo digo como un elogio al escritor), fue más que emocionante ver el auditorio ocupado no solo por sus compañeros farianos, sino también por público del festival y regulares visitantes de la casa en una actitud reflexiva y crítica, frente a un discurso que antes no tenían oportunidad de debatir.

Al día siguiente nos visitó Iván Duque, precandidato presidencial por el Centro Democrático, en nuestro ciclo de Futuros Expresidentes. En vez de atender a una situación contrastante al evento anterior, me encontré viviendo la misma ceremonia nuevamente, con las mismas maneras, el mismo tono y la misma ingenuidad, solo faltó una marmota prediciendo el final del invierno para completar el cuadro de un relato fantástico. Es una decepción conocer lo parecidos que son los opuestos porque revelan que hay realmente menos opciones disponibles a nuestra decisión. Es una desilusión honda porque aun cuando no esperaba nada de ambos eventos, lograron decepcionarme.

Pero debo hacer una salvedad: el tono al que me refiero no lo estableció el candidato sino su séquito. Iván Duque es un hombre casi sensato que no centra su discurso en encender ánimos y sembrar miedo, pero los copartidarios que lo acompañaron y que participaron muy activamente en la interacción del candidato con el auditorio, sí.

Unas semanas después nos visitó Humberto de la Calle y marcó diferencia respecto a los eventos anteriores. No hubo ceremonia, solo palabras lúcidas que revelan un conocimiento de la real dimensión de la situación y de las alternativas que nos depara. Próximamente nos visitará Jorge Robledo, precandidato presidencial por el Polo Democrático, y sé que la experiencia será tan constructiva como las anteriores que, aunque desacierten a veces en su discurso, contribuyen a la formación de un juicio crítico en los visitantes de La Pascasia.

David Robledo

Publicado por

Música Corriente

Juan Camilo Orozco Uribe, Músico y Comunicador Social.