Dedicatoria

Dedicatoria del autor (En verdad, Clarice Lispector)

He aquí que dedico esto al viejo Schumann y a su dulce Clara, que hoy ya son huesos, ay de nosotros. Me dedico a un color bermejo, muy escarlata, como mi sangre de hombre en plenitud y, por lo tanto, me dedico a mi sangre. Me dedico sobre todo a los gnomos, enanos, sílfides y ninfas que habitan mi vida. Me dedico a la añoranza de mi antigua pobreza, cuando todo era más sobrio y digno, y yo no había comido langosta. Me dedico a la tempestad de Beethoven. A la vibración de los colores neutros de Bach. A Chopin que me reblandece los huesos. Continúa leyendo Dedicatoria

Microrelatos 2

Una leyenda
Su esquema: un ciego se imagina que al ser ciego tiene el poder de sanar la vista de los demás y viaja por el país haciendo las veces de optómetra voluntario. La ceguera del hombre genera compasión entre los pobladores pero al escucharlo y descubrir su misión se divierten tanto que toman la decisión de seguirle el juego.
De esta manera el ciego no se percata del engaño y cree que son óptimas sus sentencias y remedios.
Cierto día un viajero descubre la patraña de los vecinos y se la confiesa al ciego, quien se resiste a creerle y grita que se trata de una mentira producida por la envidia. La expulsión del viajero se lleva a cabo mientras los pobladores realizan actos protocolarios de fidelidad al ciego.
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Microrelatos

Jaime Alberto Vélez

Arcano
(Tomado de la revista Ekuóreo)

Sólo al acercarse al patíbulo se supo que aquella mujer, que tenía fama de ser bruja, era tan sólo una cándida adolescente. De modo que al observar la belleza de su rostro recién descubierto, todos, dudando de la acusación, quedaron conmovidos por su hermosura y decidieron devolverle su libertad, que así, en tres tribunales distintos, había obtenido como por arte de magia.

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