Comedia

INT. TEATRO DE CONSIDERABLE TAMAÑO – NOCHE

El teatro está a reventar, sus casi 500 sillas están todas ocupadas por un público expectante y ansioso por ver al ahora comediante, antes desconocido como músico. Pagaron sin reparos una boleta que para un concierto solo es entendible si es un festival de gente bonita con alguna banda reencauchada de los años ochentas. No saben mucho del espectáculo que van a ver pero poco importa, solo saben que se llama “Stand-Arte” y que debe ser chistoso porque si no, la ciudad no estaría plagada de pasacalles con la foto del personaje que ansiosos esperan.

Las luces se apagan, comienza a sonar “De música ligera”. El comediante antes músico sale a escena y el público con solo verlo estalla en carcajadas y vítores, la platica no se perdió.

COMEDIANTE
(Impactado por el aforo que en un concierto suyo era impensable o solo posible en algún festival gratuito en el que no terminaba de encajar, hace una venia que produce aún más risa. Entre las luces reconoce a los papás y a amigos cercanos, a compañeros del colegio a los que se cansó de invitar cuando cantaba, miembros de la farándula criolla y a unos parientes lejanos que sólo recordó cuando lo llamaron a pedirle boletas. Espera a que paren los aplausos pero se ve obligado a intervenir)

¡No es para tanto, gracias, gracias, me ponen nervioso!

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Limpieza de oídos 11

Dice el diccionario de la RAE sobre la palabra Cantautor: “Cantante, por lo común solista, que suele ser autor de sus propias composiciones, en las que prevalece sobre la música un mensaje de intención crítica o poética.”

Era menester de los juglares, maestros de la canción medieval, utilizar la lírica y la forma para llevar a cabo su propósito estético y/o comunicativo. Rápidamente la forma canción se convirtió en uno de los géneros más populares de la música en occidente y desde entonces no ha dejado de existir en el repertorio universal.

La forma en sí era tan atractiva que sugería el baile y el canto en coro de sus estribillos. Por algo se convirtió en el estandarte del pop moderno, tanto así, que hoy en día se habla más de canciones que de obras musicales. Es una realidad histórica que en el gran arte de la canción los compositores nunca han privilegiado la lírica a la música, ni viceversa, pues el arte de hacer canciones es lograr la perfecta comunión de estas dos cosas. Continúa leyendo Limpieza de oídos 11

Tenaces

Hace pocos años identifique mi pasión por la cultura, por su aporte al ocio, a la construcción y sostenimiento de la sociedad. Decidido a contribuir desde mis conocimientos y experiencias, yo, un ingeniero industrial con deseos de ser en algún momento músico y escritor, me aventuré a entrevistar personas que le han dedicado a este campo gran parte de su vida y trabajo. Lo que encontré fue admirable. Contamos con personas con mucho talento y grandes ideas que trabajan para el sostenimiento de la cultura. Pero en un país con nuestra problemática social y económica, no sólo hay que admirar su creatividad. Hay que elogiar su tenacidad.

Hoy la cultura está sujeta al juego de la oferta y demanda como si fuera una industria con ánimo de lucro, situación incompatible para muchas de las corporaciones e instituciones culturales de Colombia con objetivos que van más allá de una rentabilidad económica. En un ensayo escrito por el crítico musical británico Simon Reynolds titulado “¿Se murió el Underground?”, se hace alusión a como la tecnología ha ayudado a igualar en accesibilidad a los productos alternativos (Underground) y los productos masivos (Mainstream). Hoy uno puede consumir en una misma plataforma y al mismo costo ambos tipos de producto de cualquier parte del mundo. A pesar de esto, en dicha economía de mercado el éxito de los productos radica en tener un mayor presupuesto. Es decir, los productos masivos de empresas que tienen la capacidad de invertir en la difusión y que están dispuestos a sacrificar la calidad y el valor cultural a cambio de ser más rentables, tienen más garantías de éxito en estas nuevas plataformas de consumo. Continúa leyendo Tenaces

Editorial 11

La noche del pasado 20 de octubre reunió a la Orquesta La Pascasia y a su público en la aserción de nuestra idea fija. Celebramos la música anterior a nuestro tiempo que permite prepara un lugar a la del del futuro. En esta ocasión rendimos homenaje a Dámaso Pablo de Jesús Pérez Prado, a casi 70 años del apogeo de su obra. Los asistentes disfrutaron de un alegre concierto, pero los músicos se notaron especialmente felices. Para que este medio sirva al mismo propósito les contaré algo del legado de este compositor.

En los mambos de Pérez Prado, como en la mayoría de las orquestas latinas de la época, se reconocen rasgos del jazz. Es evidente la adaptación a la música latina de los riffs característicos de las big bands norteamericanas. La orquestación concuerda con el mismo modelo. La percusión trata con algo de displicencia la complejidad de los patrones tradicionales y las frases melódicas no se ajustan a la clave. Es decir, rítmica, armónica y melódicamente su obra no produjo ninguna ruptura, no era más osada que la de sus contemporáneos, con quienes, no sobra decir, no tuvo palabras de reconocimiento. Continúa leyendo Editorial 11

Editorial 10

Del paso de la universidad por mí (dicho al derecho suena un tanto más pretencioso), más que los conceptos y habilidades que debo reaprender cada tanto por mi discreto ejercicio del oficio, quedan personas con las que descubrí mi calaña y con las que todavía procuro estar casi siempre, no sólo mientras hago música, porque con ellas he trabado fuerte amistad. Dos de esas personas se llaman Juan Fernando. De ambos, a lo largo de años que se hacen cortos mientras nos hacemos anchos, he recibido revelaciones. Puedo decir que la parte buena del músico que soy adeuda a nuestras conversaciones.

Por iniciativa y labor de uno tenemos una orquesta que lleva el nombre y la idea de la Pascasia, y en trance de la generosidad del otro he podido confirmar la importancia de esa idea. Visitando al segundo, que ya no está con nosotros pero está vivo, pude acceder a un ensayo de Jazz at Lincoln Center Orchestra, agrupación que suma casi 30 años de trayectoria y que bajo la dirección de Winton Marsallis ha alcanzado un nivel superlativo. Fue como asistir a un entrenamiento de Bielsa. Pude constatar que la técnica debe trabajar en función del estilo, y que, aunque el ejercicio individual siempre debe favorecer el colectivo para poner en marcha la maquinaria del grupo, es la creatividad el hálito que la levanta en vuelo. Continúa leyendo Editorial 10

De vástagos inútiles

El arte, la cultura y, de alguna forma, la agricultura son hijos solteros y adoptados. Viven donde la mamá que no sabe qué hacer con ellos, se creen jóvenes pero están viejos, son desempleados y se bañan tarde, salen después del almuerzo y poco aportan para los servicios. Nadie sabe cómo manejar la situación.

Una parte de la familia dice que lo mejor es apoyarlos, darles lo justo para que vivan y tenerlos cerca. Ellos, aunque inquietos, saben de flores y cariños. Solo uno que otro tío amargado no los soporta porque brincan en las camas, no lavan platos, son caprichosos y se toman el vino. Por otro lado, hay quienes opinan que hay que montarles un negocio, una miscelánea que les permita sostenerse solos y sacar los pies de la casa. El caso es, y terminando este cuento, que cada vez que tienen que salir pasan vergüenzas pidiéndole la plata a sus padres, a los tíos, a los vecinos ricos y al de la tienda, y ese es el tema que nos convoca, la vergüenza del pedigüeño. Continúa leyendo De vástagos inútiles

Hecho por colombianos

En la pasada columna invitaba al público interesado en productos culturales a tener un consumo más responsable. Quisiera dar continuidad a dicho argumento exponiendo una reflexión acerca de los festivales musicales que involucran músicos colombianos. El consumidor responde a conciertos y festivales comprando boletas, en algunos casos excesivamente costosos, y una de las variables de compra es si el evento tiene en su cartel a un artista internacional.

Quiero compartir un ejemplo reciente de un festival que se hace en Medellín. Logra confundir al público por su nombre, pues no se necesita mucho conocimiento y tiempo para suponer que un festival llamado “Medejazz” consiste en una serie de conciertos de Jazz, pero la realidad de las últimas ediciones es que es un evento que consolida su cartel con artistas de lo que se conoce como Salsa y otros artistas que en tiempo pretérito hacían música con influencias de Jazz pero que su propuesta actual ha tomado un rumbo muy diferente. Continúa leyendo Hecho por colombianos

Limpieza de Oídos 10

Hace un año, cuando inaugurábamos esta columna, nos quejábamos de la poca crítica musical que se hacía en la ciudad. Parece que el esfuerzo de persistir ha animado a otros a escribir sobre los sonidos que resuenan en esta villa.

Socorro, sitio en el que también colaboro reseñando discos, ha dado bastante de qué hablar; LaEmboscadura le ha dado espacio a otras voces que se animan a narrar la música de la ciudad con un espíritu crítico; HagalaU sigue haciendo la tarea de periódico musical y de vez en cuando se suman a la tarea crítica; una nueva revista impresa – Rock n’ Roll – llama la atención por su impresión full color pero aún no convence en contenido, y no lo va a hacer si sigue gastando tinta en grupos que no la necesitan: Guns n’ Roses, The Killers, IRA, David Gilmour, entre otros. El Colombiano aún mantiene su columna semanal, a la cual le vendría muy bien un nuevo enfoque; y hasta los muchachos de Música Corriente se han animado a escribir en este Corrientazo para que no los confundan con Martín y así no ser blanco en las discusiones que se generan en las redes sociales; otro que va cogiendo fuerza es Rockal, que solo asume posturas críticas fáciles en reseñas de discos y lo demás es periodismo informativo de eventos y bandas a los que les sobra el free press. Continúa leyendo Limpieza de Oídos 10

Editorial 9

Porque creemos que la cultura es el lugar donde debemos buscar la unidad perdida, La Pascasia, que siempre ha procurado un espacio a la escucha, desde hace un par de meses recibe en su auditorio diferentes voces de nuestra trama política para que compartan su discurso, su visión de país y su proyecto de gobierno.

Los primeros en visitarnos fueron representantes de las FARC-EP en el marco del Festival Internacional de Poesía. Tres soldados que durante sus años de combate realizaban también ejercicios de música, pintura y poesía al servicio de su causa, contaron, desde sus respectivas disciplinas, la versión que promulga su movimiento del conflicto armado. Aunque la exposición fue ingenua y reveló una visión simplista y sesgada donde solo el poeta logró decirnos algo porque tenía en su palabra más imágenes y música que la pintora y el cantante (y no lo digo como un elogio al escritor), fue más que emocionante ver el auditorio ocupado no solo por sus compañeros farianos, sino también por público del festival y regulares visitantes de la casa en una actitud reflexiva y crítica, frente a un discurso que antes no tenían oportunidad de debatir. Continúa leyendo Editorial 9

Prosumidor Cultural

La oportunidad que tengo de ser uno de los colaboradores de Remolinos, programa de radio cultural de Música Corriente en el que participo con 4 músicos profesionales, me ha llevado a profundizar en mi papel de público para generar opiniones y contenidos complementarios en el programa. El tema de la formación de públicos es un tema recurrente no solo en los episodios que hablamos de música, también en cualquier conversación que busque hacer un diagnóstico del estado de la cultura en nuestra ciudad. Sin duda, este es un objetivo en común del gobierno, los artistas y las instituciones culturales. Sin embargo, creo que el mismo público tiene una gran responsabilidad en el tema del consumo de música y cultura que no ha sido considerado con detalle.

La responsabilidad de la formación la estamos delegando, en primer lugar, al gobierno, que mediante políticas públicas ha hecho un trabajo importante y tiene el reto de mantenerlas y mejorarlas. En segundo lugar, a los artistas, que trabajan para formar su audiencia sabiendo que el consumidor de hoy está en constante búsqueda de nuevas experiencias. Pero el público vive estas experiencias, en la mayoría de los casos, de manera superficial, sin entrar al detalle de la propuesta, lo que lleva a que estén cambiando rápidamente los productos que consumen, más en un escenario donde hay una sobreoferta de propuestas musicales. Continúa leyendo Prosumidor Cultural